Transmigré como sirviente en una novela +19 de un ex jefe mafioso - Capítulo 55
—¡Hermano sirviente! ¡Esto está riquísimo!
—¿De veras? Coma mucho, joven señorito.
Puse la salchicha que Jeong Hwanyeong había dicho que estaba delicioso sobre su arroz.
En cuanto le coloqué el acompañamiento, su rostro se iluminó de alegría.
Entonces, Jeong Hwanseo, que me observaba fijamente con la barbilla apoyada en la mano, murmuró:
—…A mí también me gusta.
Con gesto incómodo asentí.
—Sí. Coma bastante.
Ante mis palabras, Jeong Hwanseo me miró con cara de fastidio. ¿Y ahora qué le pasa?
—¿Y por qué a mí no me lo pones?
¿De verdad tengo que hacerlo yo?
Desde que volvimos juntos, ha empezado a pedirme todo tipo de cosas. No parece haberse dado cuenta de que soy “Bonito”, pero cuanto más se acerca, más se comporta de manera pegajosa. ¿Será que se ha vuelto más caprichoso?
Supongo que, después de haber buscado juntos a Bonito, siente que nos hemos acercado… pero para mí no es un cambio agradable.
—…Sí. Que le aproveche.
Al final terminé colocando también una salchicha sobre el arroz de Jeong Hwanseo. Solo entonces, con una sonrisa satisfecha, retomó la comida.
En ese momento, Jeong Hwanyeong, que lo miraba con curiosidad, preguntó:
—Segundo hermano, ¿ya no buscas a Bonito?
Ante sus palabras, el rostro de Jeong Hwanseo se ensombreció.
—Lo sigo buscando. ¿Dónde estará… mi Bonito?
—Hermano, tengo una duda.
—¿Eh? ¿Cuál?
—¿Eso de “omega” es tan importante?
La pregunta, llena de curiosidad, hizo que Jeong Hwanseo se detuviera.
Lo miré de reojo. Me invadió una inquietud.
¿Acaso iba a soltar alguna tontería que destrozara la inocencia de un niño lleno de sueños y esperanzas? Conociéndolo, era perfectamente posible, y por eso me tensé.
—Lo que llaman “omega”…
Mientras me preparaba para darle un coscorrón fingiendo que había sido un accidente si decía alguna barbaridad, Jeong Hwanseo continuó hablando.
—Es algo muy valioso.
—¿Valioso?
—Sí. ¿Sabes a quién busco con tanto empeño, a mi Bonito?
—¡Claro! ¡Tu omega!
—Exacto. Es alguien que llega como el destino mismo. Una persona que, aunque intentes olvidarla, queda grabada en ti como una marca imposible de borrar. Un ser muy preciado. Ese es mi omega. Es como la familia.
“Hmm, inesperado…”
—¡Ah! No lo entiendo del todo, pero… sí sé que es alguien muy, muy importante.
Jeong Hwanyeong frunció levemente el puente de la nariz, como si le costara comprender las palabras. Jeong Hwanseo, divertido por lo tierno que se veía, le acarició la cabeza.
—¿Verdad? Cuando tengas tu propio omega, entenderás lo que siente este hermano.
—¡Sí! Yo no lo dejaré escapar, lo tendré siempre a mi lado.
—Eso está bien. Me has tocado la herida, pero prométeme que nunca serás como yo.
Con gesto afectuoso, volvió a revolverle el cabello.
La verdad, Jeong Hwanseo era mejor que Jeong Hwangyu. Este último habría soltado cualquier disparate y yo habría terminado dándole un golpe.
Quizá solo decía palabras bonitas para el niño, pero esas ideas suelen brotar del inconsciente. Y lo cierto es que su visión del omega no me parecía tan mala.
“Ahora que lo pienso… Jeong Hwangyu está tardando.”
Debería estar en la cena, pero hoy dijo que llegaría tarde. Bueno, ya es un adulto, sabrá arreglárselas.
Tras recoger lo necesario, me dirigí a mi habitación para descansar.
—Hoy también trabajaste mucho.
La voz de Park Hajoon me alcanzó por la espalda. Venía bajando con el aspirador en la mano, recién terminado de limpiar el piso superior.
Park Hajoon se esmeraba en la limpieza cada mañana y cada noche. No hacía falta tanto, pero lo hacía igual. Parecía estar reuniendo información… ¿habrá descubierto algo?
Yo también había inspeccionado la casa al llegar, y dudaba que hubiera mucho que encontrar.
La habitación de Jeong Hwanhee estaba cerrada a cal y canto, y justo enfrente quedaba la de Jeong Hwanseo. Era una disposición difícil de sortear.
Con cada día que pasaba, el semblante de Park Hajoon se ensombrecía más. Me preocupaba.
¿Y si, incapaz de reunir datos, terminaba siendo reemplazado por Park Hana?
“Bah, imposible. No llegaría a tanto…”
No le di mayor importancia y lo dejé pasar.
ˏˋ꒰♡ ꒱´ˎ
—Vaya, hoy el ambiente está pésimo.
—¿Qué? Dijeron que aquí el “agua” era buena, pero esto no vale nada.
Jeong Hwangyu frunció los labios con fastidio.
Sus amigos le habían asegurado que los omegas que venían a este club eran de primera, así que había decidido salir después de mucho tiempo.
Pero buena calidad, miseria. Ni siquiera superaban al beta que trabajaba como sirviente en casa.
La comida, además, estaba insípida. Si lo hubiera sabido, habría regresado temprano para cenar en casa en lugar de perder el tiempo aquí.
—Hwangyu, mira allá.
En ese momento, Kim Min‑su, sentado a su lado, le habló.
—¿Qué pasa?
—¿No parecen omegas esos?
—¿Omegas?
Jeong Hwangyu siguió con la mirada hacia la puerta.
Los recién llegados eran distintos de los demás. Todos tenían un aspecto delicado y atractivo.
A simple vista, parecían claramente omegas, y Jeong Hwangyu los observó con creciente interés.
Entonces, entre ellos, un hombre llamó su atención.
“¿Oh? Nada mal.”
De complexión esbelta, rostro fino, piel tan blanca que rozaba lo pálido, labios rojos y un pequeño lunar bajo ellos que resultaba sorprendentemente atractivo. El hombre lo estaba mirando directamente.
Sus ojos se encontraron. El desconocido pasó la lengua por sus labios rojos.
“El gesto, provocador, parecía desafiarlo: ¿vas a quedarte ahí mirando?”
Jeong Hwangyu se levantó de inmediato.
—¿Eh? ¿A dónde vas?
—He encontrado algo interesante. Me voy. Diviértanse ustedes.
—Qué rápido. Bueno, pásalo bien.
Se separó de sus amigos y se dirigió hacia el hombre.
A cada paso, su alta estatura y su rostro llamativo atraían todas las miradas.
En aquel lugar, Jeong Hwangyu era el alfa perfecto.
Alfas, omegas y betas por igual lo observaban con deseo.
“Sí, este soy yo.”
En casa no era más que un estorbo que gastaba comida, pero aquí se transformaba en el alfa ideal.
Incluso en ese momento pensó en Park Gyu‑min. Si pudiera verlo ahora, quizá dejaría de menospreciarlo. Se prometió traerlo algún día al club para que presenciara su esplendor.
Con esa idea en mente, Jeong Hwangyu se plantó frente al hombre.
—Me gustas. ¿Qué tal si tomamos una copa juntos?
—…Hmm.
El hombre recorrió a Jeong Hwangyu con la mirada de arriba abajo. Esa expresión, como si lo estuviera evaluando, no le agradó, aunque había en su aire algo que le recordaba a Park Gyu‑min.
—Está bien. Vamos.
—Primero, presentémonos. ¿Cómo te llamas?
—Soy Hong Cheol‑hwa.
—Hong Cheol‑hwa. Yo soy Jeong Hwangyu. Ven por aquí.
Con naturalidad, Jeong Hwangyu tomó la iniciativa y lo condujo. No era la primera vez que hacía algo así. Unas copas, un poco de charla, y luego llevarlo al hotel: ese era el plan.
Hasta ese momento, Jeong Hwangyu pensaba que todo acabaría así. Lo que no sabía era que algún día se arrepentiría profundamente de aquella decisión.
ˏˋ꒰♡ ꒱´ˎ
—¡Oh! ¡Hoy hay sopa de brotes de soja!
—Sí, joven señorito. Coma bastante.
—¡Me encanta la sopa de brotes!
—…Es sopa de brotes con bacalao seco. Parece hecha para Jeong Hwangyu, que seguramente volverá borracho.
En ese instante, Jeong Hwanseo bajó las escaleras con los ojos aún pesados de sueño.
—¿Ya despertó?
—Mmm… tengo hambre. Dame de comer también.
—Sí, ya está preparado. Pero… Jeong Hwan… digo, el tercer joven señor, ¿dónde está?
Frente a Jeong Hwanseo no me atrevía a llamarlo directamente “Jeong Hwangyu”, así que recurrí a esa fórmula distante.
Si él lo hubiera escuchado, me habría ridiculizado sin piedad por nombrarlo así. Menos mal que no estaba cerca.
—¿Hwangyu? Quién sabe… quizá esté haciendo ejercicio otra vez en su habitación.
Jeong Hwanseo parecía no tener el menor interés en él. Claro, para él todo lo que no fuera “Bonito” carecía de importancia.
Decidí subir a comprobarlo. Dejé atrás a Jeong Hwanyeong y a Jeong Hwanseo y me dirigí al segundo piso.
Allí vi a Park Hajoon husmeando cerca de la habitación de Jeong Hwangyu.
—¿Qué hace ahí?
—Ah… eh… iba a limpiar, pero está vacío por dentro.
Sorprendido por mi repentina voz, Park Hajoon abrió aún más sus grandes ojos y retrocedió un paso.
Así no podía ser espía…
Seguramente aprovechaba los momentos en que no había nadie para curiosear de habitación en habitación.
Si hubiera respondido con calma, habría pasado desapercibido, pero su reacción exagerada lo hacía parecer aún más sospechoso.
La verdad, no mostraba mucho talento para el espionaje.
—¿Ah, sí? Y el tercer joven señor, ¿dónde está?
—El tercer joven señor… no lo sé. No parece estar en su cuarto…
—¿Ah, sí?
Entonces pensé que quizá estaría en la sala de ejercicios y me dirigí allí.
—Tampoco está en el gimnasio. Parece que anoche no regresó.
—¿No volvió anoche?
Hmm. Seguramente pasó una noche ardiente con el omega que conoció en el club. Si ni siquiera regresó a casa, debía de ser por eso.
Últimamente, Jeong Hwangyu no solía quedarse fuera, pero en el pasado había habido muchas ocasiones en que no volvía. Así que pensé que esta vez sería lo mismo.
Sin embargo…
—¿Qué pasa? ¿Por qué no regresa?
Ya habían pasado tres días desde que Jeong Hwangyu no volvía a casa.
Era la primera vez que se ausentaba tanto tiempo.
Algo estaba empezando a torcerse.
Comments for chapter "Capítulo 55"
MANGA DISCUSSION
♥ Gracias ♥
Hola muchas gracias a todos por leer en Newcat ♥