Transmigré como sirviente en una novela +19 de un ex jefe mafioso - Capítulo 40

  1. Home
  2. Transmigré como sirviente en una novela +19 de un ex jefe mafioso
  3. Capítulo 40
Prev
Next
Novel Info

—No diría que somos cercanos, apenas nos conocemos. Creo que es más bien una relación de compañeros de trabajo.  

 

—Hmm, ¿sí?  

 

Por suerte, mi respuesta parecía correcta. La expresión rígida de Jeong Hwanseo se relajó un poco.  

 

—No te acerques demasiado. El pequeñín te sigue mucho.  

 

—¿Eh? Ah… sí.  

 

¿Era una amenaza? ¿Quería decir que si me acercaba demasiado a Park Hana no me dejaría en paz? Tal vez su relación ya había avanzado lo suficiente como para sentir celos.  

 

En la novela parecía obsesionarse solo con el cuerpo de Hana, pero quizá era un error mío.  

Daba la impresión de que realmente la apreciaba. Incluso le molestaba que yo hablara con ella.  

 

Será mejor que tenga cuidado. Meterse con ese psicópata solo traería problemas.  

 

Tras ese breve intercambio, volvió el silencio.  

 

“Qué incómodo.”

 

Ya me sentía un poco mejor, así que pensé en acercarme a Jeong Hwan‑yeong.  

No, mejor no. Estaba disfrutando de un buen ambiente con Hana, y yo no debía interrumpir.  

Pero tampoco podía regresar con Hwangyu… estaba demasiado agotado.  

 

Busqué otro banco libre. Para mi decepción, todos estaban llenos de gente. El único con espacio era el asiento junto a Hwanseo.  

 

“¿No pensaba moverse?”

 

Lo miré de reojo. Su rostro seguía mostrando esa languidez mientras observaba algo.  

 

“¿Qué estará mirando?”

 

Seguí su mirada sin pensar.  

 

“¿Algodón de azúcar?”

 

¿Estaba mirando eso?  

 

Lo que Jeong Hwanseo observaba sin parpadear era el algodón de azúcar.  

 

Entonces recordé que en la novela había una breve nota: le gustaban los dulces.  

Pero, avergonzado de tener un “paladar infantil”, nunca lo mostraba delante de los demás.  

 

Sin duda quería ese algodón de azúcar. Se notaba en la forma en que lo miraba fijamente.  

 

“Bueno… la verdad se ve apetitoso.”

 

Tras pensarlo un momento, me levanté.  

Ya que ahora su atención estaba en Park Hana, un pequeño gesto de buena voluntad no estaría mal.  

 

Me acerqué al puesto de algodón de azúcar.  

 

—Hmm, deme esos dos grandes, por favor.  

 

Compré los más grandes y regresé al banco. En ese instante, la mirada fija de Hwanseo en el puesto se dirigió hacia mí.  

 

“¿Y si lo molesto un poco?”

 

Metí un gran bocado de algodón de azúcar en la boca. El dulce se deshizo al instante en la lengua.  

Hacía tiempo que no lo probaba, y estaba delicioso. En un abrir y cerrar de ojos, me terminé uno entero.  

 

Entonces sentí una mirada punzante a mi lado.  

 

Al girar, vi a Hwanseo mirándome fijamente. Sus ojos, normalmente lánguidos, ahora tenían un propósito claro, estaban puestos en el algodón de azúcar que me quedaba.  

 

—Hmm… ¿quiere uno?  

 

—No. No me gustan los dulces. Eso es de niños.  

 

Pero si aún eres un niño. Apenas un veinteañero, y actúas como un viejo…  

 

—¿Acaso ser goloso te convierte en un niño? Los gustos son variados. Vamos, pruébalo, está rico.  

 

“Ah… ¿me excedí?”

 

En cuanto lo dije, me di cuenta de que había hablado demasiado relajado. Debí mostrarme más tímido. Fue un error.  

 

Por suerte, Hwanseo estaba tan concentrado en el algodón de azúcar que no notó el cambio en mi tono.  

 

Bien. No debo olvidar mantenerme discreto, aparentar timidez y cautela.  

 

“Pero… ¿por qué solo lo mira y no lo toma?”

 

Le acerqué el algodón de azúcar a la boca. Entonces, como si lo hubiera estado esperando, abrió los labios.  

 

“¿Qué? ¿No piensa comerlo con sus propias manos?”

 

Sacó la lengua y empezó a lamerlo con calma. Me dejó sin palabras.  

 

Aun así, lo disfrutaba de verdad. Si no se lo hubiera dado, habría sido un problema.  

 

Luego me hizo una seña con los ojos. La parte que yo había acercado ya no quedaba.  

 

“¿Me estaba indicando que girara el palito?”

 

Quise decirle que lo sostuviera él mismo, pero eso no sería propio de mí. Así que reprimí el impulso y giré el algodón de azúcar para que pudiera seguir comiéndolo. En poco tiempo desapareció en su boca.  

 

—…No está rico.  

 

“¿Y después de comérselo entero dice eso?”

 

Tiré el palito vacío en el basurero.  

 

No pasó mucho antes de que su mirada se desviara hacia otro lugar.  

 

Lo seguí con curiosidad, estaba mirando un puesto de dalgona, dulces de azúcar en distintas formas, del tamaño de un puño.  

 

Mientras lo observaba, Hwanseo me hizo otra seña con los ojos.  

 

“¿Qué es esto, hablar con la mirada? ¿Me está diciendo que vaya a comprarle uno?”

 

En vez de pedirlo con palabras, usar gestos me parecía aún más absurdo.  

 

Esta vez decidí ignorar la mirada de Jeong Hwanseo.  

 

—…Sirviente.  

 

“No escucho, no escucho.”

 

—Oye, oye, sirviente.  

 

“Ah, por Dios…”

 

—…¿Qué pasa?  

 

—Nada…  

 

Preguntaba y luego fingía indiferencia, volvía a llamarme y otra vez se hacía el desentendido.  

No era un juego, realmente lograba sacarme de quicio.  

 

Al final, después de que me llamó unas cinco veces, no pude más y me levanté.  

Yo mismo había cavado mi tumba.  

 

No tuve más remedio que ir a comprarle dalgona, luego churros, piruletas y hasta gomitas, siguiendo cada puesto hacia el que dirigía la mirada. Solo así logré librarme de su ataque de “sirviente, oye sirviente”.  

 

  ˏˋ꒰♡ ꒱´ˎ

 

Cada uno pasó su tiempo a su manera, y los hermanos volvieron a reunirse a la hora del almuerzo.  

 

Decidimos comer en un restaurante que servía filetes de cerdo para niños, porque Jeong Hwan‑yeong dijo que quería eso.  

 

—¡Hermano sirviente, fue súper divertido! Hubiera sido genial que vinieras conmigo también…  

 

Jeong Hwan‑yeong, feliz, se sentó a mi lado y empezó a contarme con entusiasmo todo lo que había hecho.  

 

Yo escuché con atención, asintiendo a cada palabra.  

 

—¿Hermano sirviente, tú también te divertiste?  

 

—Sí, yo también me divertí.  

 

—¿De verdad? Qué alivio. Después de almorzar vamos a subir al “Aladdín”. ¡Hermano sirviente, ven con nosotros!  

 

“¿Aladdín…?”

 

Miré de reojo la atracción. Era un enorme barco. Muchos niños se subían, pero…  

Quizá por las secuelas del tren, solo pensar en montarme ya me revolvía el estómago.  

 

—Los juegos mecánicos… mejor no.  

 

—Él no puede. Se subió conmigo al tren y luego se quedó sentado todo el tiempo. Es un flojo. Yo me subiré contigo, pequeñín.  

 

—No quiero contigo.  

 

—¡Oye!  

 

Jeong Hwangyu empezó a discutir con Hwan‑yeong. Siempre peleaban, aquí y allá.  

 

Yo los observaba mientras pinchaba un trozo de tonkatsu y lo llevaba a la boca. Estaba delicioso. En especial las papas fritas que venían al lado, una obra de arte.  

 

Me gustaron tanto que, sin darme cuenta, vacié el plato. Qué pena, quería más…  

 

Mientras me resignaba a jugar con el ketchup, Jeong Hwanhee puso sus papas fritas en mi plato con naturalidad.  

 

Lo miré sorprendido.  

 

—Si le falta, pida más.  

 

—Ah, no… muchas gracias.  

 

No esperaba que Hwanhee tuviera ese gesto.  

 

En ese momento, otro tenedor apareció en mi plato.  

 

Lo seguí con la mirada, era Jeong Hwanseo, que con desgana trasladaba sus papas fritas a mi plato.  

 

“¿Qué significa esto?”

 

Miré a Jeong Hwanseo. Él solo parpadeó con languidez y desvió mi mirada.  

 

Seguramente me agradecía que antes le hubiera comprado dulces.  

 

—Oye, come esto también.  

 

Después, Jeong Hwangyu me ofreció papas fritas.  

 

—¿Eh? ¿Hermano sirviente, te gustan las papas fritas? Te doy las mías.  

 

—No, está bien…  

 

Así, con las papas fritas que los hermanos me iban acumulando, mi plato terminó desbordado. Había más papas que tonkatsu.  

 

Al levantar la vista, me encontré con los ojos de Park Hana. Ella también intentó darme papas fritas, pero al ver mi plato lleno, sonrió con incomodidad y retiró la mano.  

 

“¿Será que no les gustan las papas fritas? ¿Por qué todos me las dan?”

 

En cualquier caso, mejor para mí.  

No dejé ni una, las fui comiendo con ketchup.  

 

Entonces vi a Hana conversando con Jeong Hwanhee. Por lo que alcancé a escuchar, hablaban de adónde ir con Hwan‑yeong después del almuerzo.  

 

Ya se veía natural que hablaran así.  

Como no pudieron ir juntos al día del deporte, parecía que en el parque habían logrado acercarse bastante. Eso me tranquilizó.  

 

En ese momento, Hana volvió a mirarme.  

Al ver mi plato vacío, su expresión se ensombreció un poco.  

 

“¿Qué pasa? ¿Hay algo raro en mi plato? Está vacío, nada más. ¿Lo imaginé?”

 

Después de almorzar, pasamos más tiempo en el parque y finalmente regresamos a casa.  

 

  ˏˋ꒰♡ ꒱´ˎ

 

“Ah… qué cansancio.”

 

Quizá por ser una salida después de tanto tiempo, todo mi cuerpo estaba pesado.  

 

Aun así, había sido bastante divertido. El parque de atracciones. Aunque no pude subir a muchas atracciones, el ambiente y el tiempo compartido fueron agradables.  

 

Jeong Hwanhee recibió una llamada de la organización y se separó a mitad del día. Jeong Hwan‑yeong, agotado, se quedó dormido y Hwangyu lo cargó de regreso.  

 

Así, cada uno volvió a su habitación.  

 

“Hora de dormir.”

 

Tras ordenar un poco, me acosté. Justo entonces, se escuchó un golpe en la puerta.  

 

¿Quién vendría a estas horas?  

 

—Adelante.  

 

—Ah, soy yo.  

 

—…¿Señorita Park Hana? ¿Qué ocurre?  

 

La inesperada visitante era Hana. La miré sorprendido.  

 

Era la primera vez que venía a mi habitación. Y además, en plena noche.  

 

“¿Qué pasa?”

 

—Bueno… es que mañana tengo una cita con unas amigas para cenar. Así que quería saber si podía salir un poco más temprano después del almuerzo.  

 

—Por supuesto.  

 

Yo también me ausentaba a veces por el hospital, así que no era nada grave. Además, tenía una idea de qué tipo de cita era.  

 

Parecía que el segundo episodio estaba a punto de comenzar en serio.  

Vistas totales: 0
Prev
Next
Novel Info

Comments for chapter "Capítulo 40"

MANGA DISCUSSION

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

You must Register or Login to post a comment.

♥ Gracias ♥

Hola muchas gracias a todos por leer en Newcat ♥

All Genres
  • +19 (238)
  • Acción (48)
  • Adulto (228)
  • Apocalíptico (5)
  • Aventura (22)
  • BDSM (20)
  • BL (195)
  • Ciencia Ficción (11)
  • Comedia (118)
  • Crimen (25)
  • Demonios (21)
  • Deportes (8)
  • Descensurado (20)
  • Drama (356)
  • Ecchi (16)
  • Familia (25)
  • Fantasía (231)
  • Gender Bender (5)
  • GL (7)
  • Gogogo (78)
  • Harem (20)
  • Histórico (66)
  • Horror (7)
  • Isekai (20)
  • Josei (137)
  • Magia (31)
  • Mazmorras (3)
  • Militar (6)
  • Misterio (35)
  • Omegaverse (15)
  • Psicológico (32)
  • Reencarnación (41)
  • Regresión (21)
  • Romance (412)
  • Seinen (4)
  • Shoujo (96)
  • Shounen (13)
  • Sistemas (2)
  • Smut (119)
  • Sobrenatural (42)
  • Soft BL (27)
  • Supervivencia (11)
  • Terror Psicológico (11)
  • Thriller (6)
  • Tragedia (36)
  • Trasmigración (21)
  • Vampiros (3)
  • Venganza (23)
  • Vida cotidiana (49)
  • Vida escolar (57)
  • Videojuegos (7)
  • Wuxia (0)

Madara WordPress Theme by Mangabooth.com

Sign in

Lost your password?

← Back to New Cat

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to New Cat

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to New Cat