Transmigré como sirviente en una novela +19 de un ex jefe mafioso - Capítulo 31

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—Tienes una legaña.  

 

Me sobresalté con las palabras de Jeong Hwanseo, aparté su mano y me froté los ojos.  

 

—Así te vas a lastimar. Ven, yo te la quito.  

 

—¡No, no, no! Yo lo haré. De verdad estoy bien. 

 

—…¿Sí? Entonces, sirviente, tráeme eso rápido. Estaba delicioso.  

 

—Sí, sí, un momento por favor.  

 

¿Cómo puede decir algo tan simple como que tengo una legaña acercándose tanto a mi cara? Por un instante temí que me hubiera reconocido.  

 

Pero claro, era imposible. Cada vez que me había visto, nunca estaba en su sano juicio.  

 

Lo único que debía cuidar era mi feromona.  

 

Mientras la controlara, nunca descubriría que yo era… esa palabra vergonzosa que ni siquiera quería pronunciar.  

 

Me asusté por nada.  

 

Me puse a preparar la mesa con diligencia. Coloqué el bulgogi picante de cerdo bien servido y saqué algunos acompañamientos.  

 

Jeong Hwanseo tarareaba mientras me observaba preparar todo.  

 

Su mirada, siguiéndome cada vez que me movía, me resultaba incómoda, pero la ignoré.  

 

—Ya está. Disfrute la comida.  

 

Tras terminar, me dirigí a la salida de la cocina.  

 

Entonces, su voz me detuvo:  

 

—¿A dónde vas?  

 

—…¿Eh? Ah, pensé que quizá le incomodaría que me quedara mientras comía. Iba a esperar afuera.  

 

—No me incomoda en absoluto. Quédate. Yo no puedo comer solo.  

 

—Sí.  

 

Qué fastidio.  

 

Me senté con cuidado frente a Jeong Hwanseo, fingiendo observarlo con cautela.  

 

En cuanto me acomodé, él tomó la cuchara y empezó a comer.  

 

Yo, sin nada más que hacer, me quedé mirando cómo comía. Era distinto de Jeong Hwangyu.  

 

Mientras Jeong Hwangyu se llenaba la boca de manera tosca, Jeong Hwanseo comía despacio, casi picoteando.  

 

Fruncí ligeramente el ceño.  

 

¿Cómo puede un hombre comer tan lentamente? ¿Será que no le gusta?  

 

Aunque antes había dicho que estaba delicioso… ¿habría sido solo por cortesía?  

 

Perdido en esos pensamientos, lo observaba contar los granos de arroz.  

 

Quizá lo miré demasiado fijamente, porque de pronto nuestras miradas se cruzaron.  

 

Rápidamente bajé la cabeza. Según la personalidad de Park Gyumin, debía parecer asustado de Jeong Hwanseo, así que esa reacción era la adecuada.  

 

Tal como esperaba, él no sospechó nada y habló:  

 

—Sirviente, esto está realmente bueno. Ahora entiendo por qué Hwangyu y el pequeño se vuelven locos con tu comida.  

 

—Gra… gracias.  

 

—De ahora en adelante quiero comer contigo también, ¿está bien?  

 

—…Sí, por supuesto.  

 

Respondí con voz apagada. En realidad solo pedía que preparara comida para compartir, pero sus ojos entrecerrados y su tono somnoliento tenían un matiz sensual, como si no estuviéramos en la mesa sino en una cama.  

 

¿Será que su ambiente natural es así? Me hacía cosquillas en el pecho.  

 

—Estuvo muy bueno.  

 

Así terminó aquella incómoda comida. Sin decir nada más, Jeong Hwanseo subió a su habitación.  

 

Temía que se quedara molestando, pero al parecer solo tenía hambre. Una vez satisfecho, se retiró sin más.  

 

Cuando Jeong Hwanseo subió, por fin sentí que podía respirar.  

 

—Haa…  

 

Debía tener cuidado, siempre. Con él, incluso dormido o despierto, había que estar alerta.  

 

Me levanté y empecé a recoger la mesa.  

 

  ˏˋ꒰♡ ꒱´ˎ

 

—¡Hermano sirviente!  

 

—¿Ya volvieron?  

 

—Debiste venir con nosotros. Esa comida estaba buenísima.  

 

Al caer la tarde, los hermanos regresaron a casa.  

 

Jeong Hwanyeong corrió hacia mí y me abrazó, mientras Jeong Hwangyu, con su estilo brusco, me decía que debería haberlos acompañado. Yo respondí con una sonrisa incómoda, dándoles la bienvenida.  

 

—Estoy bien, gracias.  

 

—Lo imaginamos, así que trajimos algo. Todavía no ha cenado, ¿verdad? Cóma con la señorita Park Hana. Nosotros ya comimos afuera.  

 

—Ah, mu… muchas gracias.  

 

Recibí el paquete que me entregó Jeong Hwanhee. Olía a carne, un aroma delicioso se escapaba de la bolsa.  

 

Qué alivio. No tendría que preparar la cena.  

 

El rostro de Jeong Hwanyeong estaba lleno de alegría, seguramente por haber pasado un buen rato.  

 

Al verlo, yo también sonreí. Los niños debían ser así, felices.  

 

—¡Hermano sirviente! ¿Sabes lo de mañana?  

 

—¿Mañana?  

 

Jeong Hwanyeong me miró y preguntó.  

 

¿Mañana? ¿Qué pasaba mañana?  

 

Mientras yo me quedaba perplejo, él infló las mejillas y dijo…  

 

—¡Mañana es el día del festival deportivo! No olvidaste que prometiste venir conmigo, ¿verdad?  

 

Con el tono casi ofendido de Jeong Hwanyeong, por fin recordé qué ocurría mañana.  

 

—Por supuesto.  

 

—¡Genial! Irán mis hermanos, vendrá también el hermano sirviente… ¡qué felicidad!  

 

Jeong Hwanyeong se aferró a mi pierna y frotó su rostro contra mí. Nuestra relación ya era lo bastante cercana como para permitir ese tipo de muestras de afecto.  

 

Lo encontré adorable, como un gatito aferrado, y acaricié su cabeza.  

 

Entonces Jeong Hwanhee, que observaba la escena, habló sorprendido:  

 

—Son realmente cercanos.  

 

—Yo también lo soy.  

 

Jeong Hwangyu, sin querer quedarse atrás, se colocó a mi lado y me rodeó con el brazo.  

 

Quise decirle que era molesto y que se apartara, pero con Jeong Hwanhee delante solo pude sonreír con incomodidad y asentir.  

 

—Eh… disculpen…  

 

Una voz suave interrumpió.  

 

Ah, cierto. Casi había olvidado a la protagonista de la novela, Park Hana.  

 

¿Siempre había tenido tan poca presencia? No, era que cada hermano tenía una personalidad tan intensa que la eclipsaban.  

 

—Sí, dígame.  

 

—Eso del festival deportivo de mañana…  

 

Claro, ella aún no sabía nada.  

 

Este primer episodio también era importante para Park Hana. Y, como si el destino lo hubiera planeado, había llegado justo a tiempo como sirvienta.  

 

Así la historia podía avanzar con fluidez. Quizá era la prueba de esa “ley inmutable del original”.  

 

Mientras pensaba en ello, escuchaba con atención la conversación de los protagonistas.  

 

—Mañana es el festival deportivo del menor, Hwanyeong. Toda la familia irá, ¿quiere acompañarnos?  

 

Claro, pensé que Park Hana respondería sin dudar: “Sí, por supuesto.”  

 

—No, estoy bien así.  

 

¿Eh?  

 

Por un instante no creí lo que oía.  

 

Siendo Park Hana, habría considerado el festival como la mejor oportunidad para acercarse a los hermanos. Estaba seguro de que aceptaría. Pero, inesperadamente, negó con la cabeza.  

 

El más sorprendido no fue Jeong Hwanhee, sino yo.  

 

¿Por qué rechazas? ¡Tienes que ir!  

 

—Acabo de llegar y aún soy torpe con el trabajo. Prefiero quedarme en casa, practicar un poco y esperar aquí, señor.  

 

—Si eso le resulta más cómodo, hágalo.  

 

Incluso Jeong Hwanhee, de quien esperaba que insistiera, aceptó su decisión con total naturalidad.  

 

La situación se estaba desviando.  

 

En el fondo quería decir: “Ve tú, y yo me quedo.” Pero, con la personalidad de Park Gyumin, no podía atreverme a tanto. Solo me quedaba ocultar mi frustración y observar cómo fluían las cosas.  

 

  ˏˋ꒰♡ ꒱´ˎ

 

—Que les vaya bien.  

 

Park Hana sonrió radiante, como un rayo de sol, al despedirse de los hermanos y de mí. Ellos subieron al coche, un lujoso automóvil extranjero.  

 

Cuando todos estuvieron dentro, quedé solo. Miré a Park Hana.  

 

Al cruzar nuestras miradas, sus mejillas se tiñeron de rojo.  

 

¿Otra vez así?  

 

Las mejillas de la bonita muchacha se tiñeron de rojo, y parecía como si detrás de ella floreciera una rosa radiante.  

 

Mirando ese fondo con cierta fascinación, le dije:  

 

—No se esfuerce demasiado con las tareas de la casa. Hágalo solo como le enseñé ayer, de manera sencilla. Yo vendré a ayudarle.  

 

—Sí, no se preocupe, señor Gyumin. Puedo hacerlo bien.  

 

—…Hubiera sido lindo que viniera con nosotros. Qué lástima.  

 

—¿De verdad lo lamenta? ¿También quería que yo fuera?  

 

Sus ojos brillaron al escucharme.  

 

¿Por qué reacciona de manera tan dramática? La miré con gesto incómodo.  

 

Pero ella mostraba un rostro alegre por mis palabras.  

 

No podía decirle que no era por verdadera lástima, sino porque así estaba escrito en la historia. Guardé silencio.  

 

Entonces, observándome con cautela, dijo:  

 

—Si realmente lo lamenta… podemos ir juntos después.  

 

—…¿A dónde?  

 

—A una… cita.  

 

—¡Hermano sirviente! ¡Rápido, vamos a llegar tarde!  

 

—¡Vamos, qué haces ahí!  

 

Justo cuando me quedé atónito, dudando si había escuchado mal la palabra cita, Jeong Hwanyeong y Jeong Hwangyu me llamaron.  

 

Había tardado demasiado.  

 

Le dije a Park Hana que me iba y corrí hacia el coche.  

 

Mi asiento estaba junto a Jeong Hwanyeong. Apenas subí, el vehículo arrancó.  

 

¿Una cita…? Seguro fue una broma.  

 

Miré por la ventana. Park Hana seguía de pie en la entrada, saludando con la mano.  

 

Qué chiste tan poco gracioso.  

 

Dejé que sus palabras entraran por un oído y salieran por el otro.  

 

Oh… está bien.  

 

Así que este es el jardín infantil al que asiste Jeong Hwanyeong. Desde el incidente del secuestro no había vuelto aquí.  

 

Aquella vez estaba tan alterado que ni siquiera pude fijarme bien, así que esta era la primera visita formal.  

 

Por suerte, el secuestro se resolvió y, aunque Jeong Hwanhee quiso cambiarlo de inmediato por no haber cuidado bien al niño, Hwanyeong insistió en que le gustaba este lugar y finalmente se quedó.  

 

Eso sí, escuché a Jeong Hwangyu contar durante la comida que habían medio amenazado al director y a los maestros para que nunca volviera a ocurrir algo semejante.  

 

El jardín estaba decorado con elegancia y, frente a él, un gran campo deportivo se veía amplio y agradable. Dentro ya había padres e hijos que habían llegado antes.  

 

—¡Vamos por allá, hermano!  

 

Hwanyeong tiraba con fuerza de la mano de Hwanhee, que lo miraba con ternura mientras avanzaban. Detrás venían Jeong Hwanseo, bostezando, y Jeong Hwangyu, curioseando por todos lados.  

 

Era bonito ver a los tres hermanos asistir juntos al festival deportivo del menor.  

 

¿Un episodio sin la protagonista femenina desde el inicio? Este capítulo está arruinado.  

 

Aunque, sin ella, probablemente no pasaría nada especial.  

 

Decidí concentrarme en animar con todas mis fuerzas a Hwanyeong y avancé.  

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